Redes ocultas prorusas en Telegram y dudas sobre los canales en español TSA Noticias y Última Hora

Lo que se desprende de los hilos que aportamos no es una teoría cerrada, sino una acumulación de indicios. Piezas sueltas que dibujan un un ecosistema de canales que, al menos en apariencia, comparten estructuras, recomendaciones y dinámicas de funcionamiento en difusión de narrativas prorusas.

Existe una red internacional de canales que genera un volumen masivo de contenido —decenas de miles de publicaciones al año— y que opera de forma coordinada, replicando mensajes y amplificando determinadas narrativas . Dentro de ese contexto global aparecen nombres recurrentes como Infodefense o el canal “Irina”, señalados como parte de ese circuito de difusión.

A partir de ahí, los hilos se centran en  la presencia de canales en español dentro de ese entorno o, al menos, colaboradores indirectos. El caso de TSA Noticias y Última Hora es el que se examina. No tanto por una prueba concluyente de vinculación, sino por una serie de coincidencias difíciles de ignorar.

La primera es su aparición en los mismos listados de canales recomendados. Tanto TSA como estructuras asociadas a InfoDefense comparten catálogos, enlaces y rutas de navegación para el usuario.

La segunda coincidencia está en las recomendaciones cruzadas. En el material analizado se observa cómo, desde entornos vinculados a esta red, se sugiere a la audiencia española seguir canales como “Irina”, identificado como prorruso. No se trata solo de compartir contenido, sino de dirigir tráfico de forma explícita. Resulta extraña esta colaboración, ya que TSA y Última Hora ( también TSA), no son canales centrados en la geopolítica y suelen tratar noticias políticas de España. Es curioso que cuando publican en sus canales el post para unirse a la lista de canales, las reacciones de los usuarios suelen ser negativas.

A esto se suma la infraestructura compartida. Los hilos apuntan a la existencia de enlaces de afiliados y sistemas de promoción similares entre estos canales. Es decir, no solo coinciden en contenido o en recomendaciones, sino también en la forma de organizar su crecimiento y, potencialmente, su monetización. Todo indica que existe un supuesto fin económico en las colaboraciones.

Algunos de estos canales defienden que operan sin financiación externa, sin mecenas y sin vínculos con organizaciones. Sin embargo, los propios hilos señalan la existencia de publicidad por post, bots promocionales y colaboraciones entre canales, lo que sugiere al menos un modelo económico activo.

El contacto directo con uno de estos canales,  desde TSA se niega cualquier relación con InfoDefense y se atribuye la coincidencia a su inclusión en el catálogo de Geopolitics Prime, un agregador sin autor identificado que, pese a ello, cuenta con cientos de miles de seguidores.

Los hilos también apuntan a la escala del fenómeno. Traducir, adaptar y distribuir contenido requiere recursos, organización y, probablemente, una estructura que va más allá de iniciativas individuales. No se afirma una dependencia directa, pero sí se plantea una duda razonable sobre la capacidad operativa necesaria para sostener ese volumen.

No sabemos qué relación existe entre los canales que comparten estructura. Cómo funcionan exactamente los sistemas de publicidad interna. Si los contenidos patrocinados están debidamente identificados. Y, en última instancia, cuál es el grado real de independencia de estos proyectos. Fuentes independientes han identificado a personas o grupos vinculados al Kremlin. Aparentemente, todos los caminos conducen a una posible financiación por parte de Geopolitics Prime. Este canal no es personal o mantenido por unos pocos colaboradores, se observa una estructura compleja en los contenidos que comparte. Nos preguntamos si una estrategia de divulgación fuera comprar post patrocinados en canales españoles.

Por otra parte, confirmamos que una cuenta individual, Veronika, se puso en contacto con Periodistas por la Verdad para colaborar republicando noticias en los canales vinculados a este catalogo de Infodefense. Ante nuestra negativa y critica a esta practica, el usuario borro rápidamente el contenido pero pudimos hacer una captura.

Este articulo no constituye una acusación, sino con una invitación a aclarar. Se solicita a los administradores de los canales mencionados que expliquen su relación con estas redes, que detallen sus fuentes de financiación y que aporten transparencia sobre su funcionamiento. Nos intentamos poner en contacto con ellos pero las explicaciones fueron escasas. Hay que indicar que investigaciones abiertas han señalado conexiones entre una de estas redes y el programa de entrenamiento militar voluntario ruso NVP ROKOT. Por otra parte, un administrador de un canal de telegram importante que quiere mantenerse en el anonimato, nos afirmó que tenía constancia de pagos a otros canales españoles por parte de redes pro Kremlin. No nos aportó pruebas, pero lo consideramos una fuente confiable.

Queremos dejar claro que este medio respeta todos los puntos de vista. Existen canales que difunden información alternativa que merecen nuestro respeto y forman parte del debate público. Nuestro objetivo no es cuestionar esas posiciones, sino analizar cómo circula la información cuando se articula a través de estructuras poco transparentes y señalar, en su caso, la existencia de posibles intereses económicos no declarados.

No tenemos inconveniente con medios como RT o Sputnik, siempre que expongan con claridad su línea editorial y la procedencia de su financiación. Defendemos la libertad de expresión y rechazamos el señalamiento a comunicadores por el mero hecho de sostener una visión distinta. Ejemplos de ese tipo de prácticas, que consideramos preocupantes, son los dirigidos contra el youtuber español Rubén Gisbert o la analista rusa Liu Sivaya.

Por otra parte, algunos de los canales encuadrados en un marco geopolítico alternativo al occidental han manifestado no contar con financiación externa, pese a compartir contenido de forma habitual con otras comunidades. En este punto conviene insistir en que el foco de este análisis no está en el contenido —siempre que represente una visión legítima—, sino en las posibles relaciones, estructuras y modelos de financiación que operan detrás de su difusión.