Almudena Zaragoza. Bióloga y Víctor Guirado. Ingeniero químico.
Los resultados obtenidos del estudio, 20 partículas presentan espectros con picos que según la literatura podrían pertenecer perfectamente a los lípidos de las nanopartículas lipídicas reflejadas en la composición oficial de Pfizer. Dependiendo del transporte y almacenaje de los viales, los lípidos que conforman las nanopartículas lipídicas podrían haberse desprendido, conformando estructuras como se observan en el microscopio. Sorprende que Campra ni siquiera lo haya considerado.
Existe una falta de rigurosidad enorme, cuando Campra no considera la posibilidad de que esos espectros obtenidos pudieran pertenecer a los lípidos que se describen en los prospectos de las vacunas. Debería haber realizado pruebas para descartarlo.
En las cantidades que ha encontrado el Dr. Campra en su segundo informe que son únicamente 8 partículas minúsculas, no es una concentración tóxica, por lo que no tiene importancia alguna de cara al posible efecto dañino que puedan tener las vacunas COVID 19.
Artículo completo en ¿Existen evidencias de grafeno en las vacunas COVID19? – Nueva Biología (biologosporlaverdad.es)
