Comparación de la Inmunidad Natural contra el SARS-CoV-2 con la Inmunidad Inducida por la Vacuna: Reinfecciones frente a Infecciones Irruptivas

Introducción

La infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2, por sus siglas en inglés) ha provocado millones de muertes. Se necesita de forma urgente de estimar qué parte de la población está protegida contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19, por su sigla en inglés) en un momento dado para establecer políticas sanitarias y evaluar la posibilidad de inmunidad colectiva. Los informes sobre la disminución de la inmunidad inducida por la vacuna contra COVID-19 han comenzado a surgir. Con eso, la protección comparable a largo plazo conferida por una infección previa con SARS-CoV-2 sigue sin estar clara. Además, el grado y la duración en que la infección previa por SARS-CoV-2 brinda protección contra infecciones repetidas tampoco están claro. Aparte de la escasez de estudios que examinen la protección a largo plazo contra la reinfección, existe un desafío para definir la reinfección en contraposición a la diseminación viral prolongada.

El objetivo del presente estudio fue examinar la protección a largo plazo de la inmunidad natural contra el SARS-CoV-2 en comparación con la inmunidad inducida por la vacuna BNT162b2.

Métodos

Se realizó un estudio observacional retrospectivo en Israel que comparó tres grupos: individuos sin experiencia con el SARS-CoV-2 que recibieron un régimen de dos dosis de la vacuna BNT162b2, individuos previamente infectados por SARS-CoV-2 que no han sido vacunados, e individuos previamente infectados por SARS-CoV-2 y vacunados con una sola dosis de BNT162b2. Se aplicaron tres modelos de regresión logística multivariante. En todos los modelos se evaluaron cuatro resultados: infección por SARS-CoV-2, enfermedad sintomática, hospitalización relacionada con COVID-19 y muerte. El período de seguimiento fue del uno de junio al 14 de agosto de 2021, cuando la variante Delta era dominante en Israel. Los datos a nivel individual de la población de estudio incluyeron datos demográficos del paciente, edad, sexo, nivel socioeconómico y área geográfica. También se recopilaron datos sobre el último índice de masa corporal (IMC) documentado e información sobre enfermedades crónicas. Los odds ratio (OR) se calcularon con intervalos de confianza del 95% (IC 95%). El valor de p < 0.05 se consideró estadísticamente significativo.

Resultados

En general, 673 676 sujetos mayores de 16 años fueron elegibles para el grupo de estudio de individuos sin experiencia con el SARS-CoV-2 completamente vacunados; 62 883 fueron elegibles para el grupo de estudio de individuos previamente infectados no vacunados y 42 099 individuos fueron elegibles para el grupo de estudio de sujetos previamente infectados y vacunado con una dosis.

Durante el período de seguimiento, se registraron 257 casos de infección por SARS-CoV-2, de los cuales 238 ocurrieron en el grupo vacunado (infecciones irruptivas) y 19 en el grupo previamente infectado (reinfecciones). Al comparar los individuos vacunados con los infectados previamente en cualquier momento (incluso durante 2020), se encontró que durante todo el período de seguimiento, se registraron 748 casos de infección por SARS-CoV-2, 640 de los cuales estaban en el grupo vacunado (infecciones irruptivas) y 108 en el grupo previamente infectado (reinfecciones).En total, se registraron 552 casos sintomáticos de SARS-CoV-2, 484 en el grupo vacunado y 68 en el grupo previamente infectado.

Las personas que no habían recibido la vacuna contra el SARS-CoV-2 tenían un riesgo 13.06 veces mayor (IC 95% = 8.08 a 21.11) de infección irruptiva por la variante delta del SARS-CoV-2 en comparación con aquellos previamente infectados, cuando el primer evento (infección o vacunación) ocurrió en enero y febrero de 2021. El aumento del riesgo también fue significativo (p < 0.001) para la enfermedad sintomática. Cuando se permitió que la infección ocurriera en cualquier momento antes de la vacunación (desde marzo de 2020 hasta febrero de 2021), se demostraron pruebas de una inmunidad natural menguante, aunque las personas sin experiencia previa con SARS-CoV-2 y completamente vacunados tuvieron una tasa de 5.96 veces (IC 95% = 4.85 a 7.33) mayor riesgo de infección irruptiva y 7.13 veces (IC 95% = 5.51 a 9.21) mayor riesgo de enfermedad sintomática. Las personas que no habían recibido la vacuna SARS-CoV-2 también tenían un mayor riesgo de hospitalizaciones relacionadas con COVID-19 en comparación con las que estaban infectadas previamente.

A parte de la edad ≥ 60 años, no hubo pruebas estadísticas de que alguna de las comorbilidades evaluadas afectara significativamente el riesgo de infección durante el período de seguimiento. No se registraron muertes relacionadas con COVID-19. Los análisis de sensibilidad arrojaron resultados similares al análisis primario.

Conclusiones

El presente estudio demostró que la inmunidad natural confiere una protección más duradera y más fuerte contra la infección, la enfermedad sintomática y la hospitalización causada por la variante delta del SARS-CoV-2, en comparación con la inmunidad inducida por la vacuna de dos dosis BNT162b2. En particular, las personas que estaban previamente infectadas por SARS-CoV-2 y recibieron una sola dosis de la vacuna obtuvieron protección adicional contra la variante delta. La protección a largo plazo proporcionada por la tercera dosis, administrada recientemente en Israel, aún se desconoce.

Fuente:

Comparing SARS-CoV-2 natural immunity to vaccine-induced immunity: reinfections versus breakthrough infections
Sivan GazitRoei ShlezingerGalit PerezRoni LotanAsaf PeretzAmir Ben-TovDani CohenKhitam MuhsenGabriel ChodickTal Patalon