El periodismo está más corrompido que la política”. El otro día ofrecí ese titular en la entrevista que me hicieron en El País. Muchos colegas se enfadaron. Otros me animaron a seguir denunciando la decadencia de nuestra profesión. Pero ninguno dijo que fuera mentira. Subvenciones, tertulias, publicidad, sobresueldos y mucho más se utiliza para ganarse el favor de los medios.
