Chamanismo cuántico en Telegram: cuando la espiritualidad New Age se disfraza de ciencia

Energías, frecuencias, dimensiones, conciencia, física cuántica, astrología y sanación. Telegram se ha convertido en terreno abonado para una mezcla de espiritualidad Nueva Era, pseudociencia y negocio. El vocabulario cambia, pero el mecanismo consiste en prometer conocimientos que la ciencia oficial supuestamente ignora y que solo unos pocos «despiertos» han conseguido descubrir.

Durante los últimos años hemos observado en Telegram una proliferación extraordinaria de canales, conferenciantes, terapeutas, gurús y supuestos investigadores que mezclan conceptos científicos con espiritualidad, esoterismo y teorías sobre la naturaleza del Universo. En Periodistas por la Verdad hemos bautizado irónicamente este fenómeno como «chamanismo cuántico».

No hablamos de criticar las creencias espirituales de nadie. Cada persona es libre de creer en la astrología, la energía universal, la reencarnación o los viajes astrales. El problema comienza cuando una creencia se presenta revestida de terminología científica para otorgarle una autoridad que realmente no tiene y cuando se utiliza el descontento de la gente para orientarles a estas creencias y de paso venderles un curso o terapía.

Y aquí aparece a palabra cuántica. Palabras como energía, vibración, frecuencia, resonancia, campos, dimensiones o conciencia cuántica pueden crear una apariencia de profundidad científica incluso cuando se utilizan sin una definición física concreta. El resultado es una especie de batidora intelectual donde cabe prácticamente todo: un poco de física cuántica, astrología, terapias alternativas, espiritualidad oriental, conspiraciones, extraterrestres, frecuencias, geometría sagrada y cualquier otro ingrediente que permita construir una nueva «verdad oculta».

Existe además otro elemento que merece atención es el negocio de muchos de los canales. En los mensajes que hemos recopilado aparecen eventos y talleres de pago junto a este tipo de discursos. En uno de ellos, por ejemplo, se ofrece un taller de «astrología vivencial» por 50 euros, donde la carta natal es presentada como «el mapa que el Cosmos te da al nacer» y se invita a los participantes a sentir «el lenguaje con el que el cielo te habla».

No existe nada ilegítimo en cobrar por una conferencia o un taller. El problema es qué se promete, con qué evidencias se sostiene y hasta dónde se utiliza una apariencia científica para venderlo. Resulta además difícil no apreciar la contradicción cuando algunos mensajes hablan de abandonar el materialismo, elevar la conciencia y alcanzar la paz interior mientras utilizan técnicas comerciales perfectamente terrenales: plazas limitadas, reservas, promociones y llamadas urgentes a comprar entradas.

La chamanería cuántica no es pensamiento crítico. Ante tanto chamán, gurú e indigencia intelectual: 🧯🔥 lanzallamas contra la chamanería cuántica. —metafóricamente hablando, que nadie se emocione—