Si haces el peor periodismo de Europa, el más sesgado y militante, no tienes mucha autoridad moral para criticar a los demás, por disparatadas que sean algunas alternativas. El deterioro del periodismo en España ha llegado a un punto de difícil retorno y el desprestigio es bien merecido. ¿Qué tiene que pasar para que volvamos a la esencia del oficio, la verdad, el rigor y la independencia?
