Maldita sigue manteniendo su certificación como miembro del IFCN pese a que caduco el 3 de noviembre de 2025

https://ifcncodeofprinciples.poynter.org/signatories Captura del 18.05.2026

Maldita.es aparece actualmente en el listado de la IFCN Code of Principles con el estado “In-Renewal”. Es decir, su certificación expiró el 3 de noviembre de 2025 y se encuentra en proceso de renovación. Sin embargo, esto abre varias preguntas legítimas sobre la transparencia y el valor real de este tipo de sellos.

X. FALSO. La ultima verificación fue el 3 de noviembre de 2023, estando a 18.05.2026. Fuente: https://fundacionmaldita.es/es/news/sostenibilidad-y-cooperacion/transparencia-de-la-organizacion

Según la propia ficha de IFCN, el distintivo certifica que Maldita fue considerada conforme a los principios de imparcialidad, transparencia y correcciones en el momento de la evaluación externa realizada en 2023. Pero la propia página reconoce que el estado actual no es una certificación plenamente vigente, sino una situación intermedia pendiente de renovación.

El problema es que IFCN mantiene una zona gris comunicativa. Un medio puede seguir figurando dentro del ecosistema de “signatarios” aunque su validación haya expirado y todavía no haya sido renovada formalmente. Para el público general, esto puede generar la impresión de que la certificación sigue plenamente activa cuando en realidad el proceso está pendiente de revisión.

Otro aspecto llamativo es que en la ficha pública de IFCN Code of Principles aparece el indicador “Badge shown on website: No”. Sin embargo, actualmente Maldita.es sí muestra referencias visuales y menciones a su pertenencia o certificación vinculada a IFCN en distintos espacios de su web.

https://maldita.es/ Captura a 18.05.2026. Al contrario de lo indicado por el IFCN, la credencial aparece en su web

 

X. FALSO. La ultima verificación fue el 3 de noviembre de 2023, estando a 18.05.2026. https://maldita.es/maldita-es-firmante-del-codigo-de-principios-del-international-fact-checking-network/ Captura del 08.05.2026. Esta página aparece pinchando el logo de la IFCN en la página principal.
https://ifcncodeofprinciples.poynter.org/profile/maldita.es

Esta discrepancia plantea dudas sobre la actualización y precisión de la propia base de datos de IFCN. Si la organización efectivamente utiliza el distintivo o referencias asociadas a la certificación, la ficha pública no reflejaría correctamente la situación actual. Y si, por el contrario, IFCN distingue entre distintos tipos de logos, menciones o estados de renovación, esa diferencia no queda claramente explicada al público.

Precisamente por eso algunos críticos cuestionan hasta qué punto estos distintivos funcionan como auditorías continuas y transparentes o más bien como mecanismos reputacionales cuya supervisión pública resulta difusa. La principal crítica es que, en muchos casos, el proceso parece operar más como una validación formal basada en documentación, políticas internas y compromisos declarativos que como una supervisión permanente y exhaustiva de la práctica editorial diaria.

Es decir, la certificación no implica necesariamente un control constante sobre cada contenido publicado, cada corrección realizada o cada posible sesgo editorial. Lo que suele evaluarse son procedimientos generales: existencia de políticas de transparencia, metodologías publicadas, estructuras organizativas o compromisos éticos redactados formalmente. Pero eso no equivale automáticamente a garantizar neutralidad real, ausencia de sesgos o independencia efectiva en la cobertura cotidiana.

La cuestión de fondo es más amplia: ¿hasta qué punto estas certificaciones privadas funcionan como mecanismos objetivos de control de calidad periodística y hasta qué punto operan como estructuras de legitimación dentro de un determinado ecosistema ideológico y financiero?

https://ifcncodeofprinciples.poynter.org/signatories. El recordatorio a Maldita.es no parece haber tenido mucho efecto

Los signatarios verificados reciben un recordatorio un mes antes de su fecha de expiración para iniciar su proceso de renovación, y la IFCN les concede un periodo de tres meses para completar dicha renovación. El proceso de renovación está sujeto a una nueva evaluación y aprobación por parte del consejo asesor de la IFCN, tomando como referencia el Código de Principios de la IFCN. ifcncodeofprinciples.poynter.org/signatories

Según interpretamos de lo indicado en la web del IFCN, existe una especie de periodo de gracia de hasta tres meses tras la expiración, durante el cual la organización puede seguir apareciendo asociada al ecosistema IFCN mientras completa el proceso. Esto puede generar confusión pública, porque desde fuera el usuario puede percibir continuidad total de la certificación aunque la reevaluación aún no haya concluido.

La existencia de organizaciones que permanecen durante años en estado “In Renewal”, pese a que IFCN afirma que la renovación debe completarse en un plazo de tres meses, refuerza la crítica de que el sistema funciona más como una red reputacional flexible y basada en auditorías formales periódicas que como una supervisión estricta, continua y transparentemente delimitada en el tiempo; especialmente cuando pueden encontrarse casos de entidades que siguen figurando públicamente dentro del ecosistema IFCN con estados de renovación abiertos desde 2021 o anteriores.

Por otra parte, no tiene sentido que existan organizaciones en el apartado de “expired signatories” con fechas de expiración posteriores a la de Maldita.es (In-Renewal) mientras esta última continúa figurando en estado “In-Renewal”, ya que eso evidencia que los criterios temporales y el uso reputacional del estatus IFCN no parecen aplicarse de forma clara, homogénea ni transparente.

https://ifcncodeofprinciples.poynter.org/signatories/expired
https://ifcncodeofprinciples.poynter.org/profile/factcheckbg

La propia IFCN reconoce además que, “debido al alto volumen de solicitudes”, algunas organizaciones expiradas podrían seguir en proceso de renovación y que para confirmar su situación exacta es necesario contactar directamente por correo electrónico, algo que refuerza la sensación de opacidad y falta de transparencia del sistema, ya que el usuario no puede saber de forma clara, pública e inmediata qué entidades mantienen realmente una certificación vigente, cuáles están pendientes de reevaluación o cuánto tiempo llevan en esa situación intermedia.

IFCN exige compromisos de neutralidad y transparencia, pero al mismo tiempo muchas organizaciones adheridas reciben financiación de grandes plataformas tecnológicas, instituciones supranacionales y fundaciones con agendas políticas concretas. Esto provoca críticas crecientes sobre posibles conflictos de interés, especialmente cuando estas entidades participan indirectamente en sistemas de moderación, etiquetado de contenidos o colaboración con plataformas digitales.

El estado “In-Renewal” de Maldita refleja precisamente una de esas contradicciones: una organización puede seguir asociada públicamente a un sello de confianza internacional aun cuando su validación formal ya haya expirado. Para algunos críticos, esto demuestra que el sistema funciona más como una red reputacional que como una auditoría estricta y permanente de independencia editorial.

Si la certificación ha expirado, lo lógico en una auditoría estricta sería retirar automáticamente el distintivo hasta completar la nueva aprobación. En una certificación técnica clásica (ISO, auditorías regulatorias, compliance financiero, etc.), el sello se retira automáticamente al expirar  o el distintivo cambia visualmente a “pending renewal” o “expired.