Pablo Iglesias, propagandista del régimen Iraní y Chino

En marzo de 2013, durante una conferencia sobre comunicación política, Pablo Iglesias ofreció una explicación que, más de una década después, sigue generando debate. Preguntado por su colaboración con un canal financiado por el Estado iraní, respondió con una frase que sintetiza su planteamiento:

“La geopolítica es así y no vamos a ser los únicos imbéciles”.

No se trataba de una declaración improvisada. Era una justificación argumentada de su participación en Fort Apache, programa que presentaba en HispanTV, una cadena dependiente del aparato de radiodifusión de la República Islámica de Irán.

HispanTV nació en 2011 como parte de la estrategia internacional del gobierno iraní para proyectar su influencia en el mundo hispanohablante. Su propio lanzamiento fue definido por autoridades iraníes como una herramienta ideológica para disputar el relato global .

Iglesias comenzó a presentar Fort Apache en 2013, antes de fundar Podemos, en un contexto en el que su figura empezaba a ganar visibilidad mediática.

Lo más relevante no es la colaboración en sí, sino el marco conceptual que el propio Iglesias expuso públicamente.

En su intervención, defendía que la política implica asumir contradicciones y aprovechar oportunidades, incluso cuando proceden de actores con los que no existe afinidad ideológica. En esa línea, reconocía que Irán tenía interés en difundir determinados discursos en España y América Latina.

Para explicar su posición, Iglesias recurrió a un paralelismo histórico: el traslado de Lenin a Rusia durante la Primera Guerra Mundial con apoyo alemán, con el objetivo de desestabilizar al adversario.

No es una excepción en el panorama internacional. Estados como Rusia o China han desarrollado estructuras mediáticas similares. La diferencia, en este caso, radica en la implicación directa de un actor político nacional en ese ecosistema.

La colaboración de Pablo Iglesias con medios financiados por potencias extranjeras no es un episodio aislado del pasado. Con el paso del tiempo, ese patrón ha evolucionado, pero no ha desaparecido. Si en su etapa previa a la política institucional participó en HispanTV —canal vinculado al régimen iraní—, su actual proyecto mediático, Canal Red, también ha establecido acuerdos con medios estatales extranjeros.

En 2025, Canal Red alcanzó un acuerdo con CGTN (China Global Television Network) para emitir informativos en español de la cadena china. Desde entonces, estos contenidos se difunden de forma regular en su programación.

El propio acuerdo responde, según distintas informaciones, a un “interés mutuo”:

  • Por un lado, China busca ampliar su presencia mediática en el mundo hispanohablante.
  • Por otro, Canal Red defiende ofrecer a su audiencia “perspectivas diferentes” sobre la actualidad internacional.