Puntos destacados
- Además de la carga física que supone para los pacientes y los servicios de salud, la COVID-19 tiene un enorme impacto psicosocial.
- Aunque todos los sectores de la sociedad se ven afectados, las personas de las sociedades marginadas son probablemente las que más sufren.
- Los médicos deben ser conscientes del impacto psicológico de la enfermedad.
- Los psiquiatras y las partes interesadas deben diseñar planes para mitigar las consecuencias psicosociales del COVID-19.
Abstracto
Fondo
Además de sus altas tasas de contagio y mortalidad, la enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID-19) ha tenido un impacto psicosocial universal al generar histeria colectiva, carga económica y pérdidas financieras. El miedo generalizado a la COVID-19, denominado «coronafobia», ha generado una multitud de manifestaciones psiquiátricas en los diferentes estratos sociales. Por ello, se ha realizado esta revisión para definir el impacto psicosocial de la COVID-19.
Métodos
Se buscan en PubMed y Google Scholar los siguientes términos clave: «COVID-19», «SARS-CoV-2», «Pandemia», «Psicología», «Psicosocial», «Psiquitría», «marginados», «telemedicina», «salud mental», «cuarentena», «infodemia», «redes sociales» e «internet». También se han añadido algunos artículos periodísticos relacionados con la COVID-19 y sus impactos psicosociales, según el contexto.
Resultados
La enfermedad, multiplicada por la cuarentena forzada para combatir la COVID-19, impuesta por los confinamientos nacionales, puede producir pánico agudo, ansiedad, comportamientos obsesivos, acumulación excesiva, paranoia, depresión y, a largo plazo, trastorno de estrés postraumático (TEPT). Estos síntomas se han visto alimentados por una «infodemia» propagada a través de diferentes plataformas de redes sociales. También se han reportado ampliamente brotes de racismo, estigmatización y xenofobia contra comunidades específicas. Sin embargo, el personal sanitario de primera línea corre un mayor riesgo de contraer la enfermedad, así como de experimentar consecuencias psicológicas adversas como agotamiento, ansiedad, miedo a transmitir la infección, sentimiento de incompatibilidad, depresión, aumento de la dependencia de sustancias y TEPT. Los programas comunitarios de mitigación para combatir la COVID-19 interrumpirán el estilo de vida habitual de los niños y pueden causar un profundo malestar mental. Los aspectos psicosociales de las personas mayores, sus cuidadores, los pacientes psiquiátricos y las comunidades marginadas se ven afectados por esta pandemia de diferentes maneras y requieren atención especial.
Conclusión
Para abordar mejor estos problemas psicosociales en los diferentes estratos de la sociedad, el gobierno, el personal sanitario y otras partes interesadas deben desarrollar urgentemente modelos de prevención e intervención en crisis psicosociales. Es necesario promover el uso adecuado de los servicios de internet, la tecnología y las redes sociales para frenar tanto la pandemia como la infodemia. Es fundamental la preparación psicosocial mediante la creación de organizaciones de salud mental específicas para futuras pandemias.
Fuente
Souvik Dubey, Payel Biswas, Ritwik Ghosh, Subhankar Chatterjee, Mahua Jana Dubey, Subham Chatterjee, Durjoy Lahiri, Carl J. Lavie,
Psychosocial impact of COVID-19,
Diabetes & Metabolic Syndrome: Clinical Research & Reviews,
Volume 14, Issue 5,
2020,
Pages 779-788,
ISSN 1871-4021,
https://doi.org/10.1016/j.dsx.2020.05.035.
(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1871402120301545)

