
Ante las crecientes acciones del Gobierno de España, ciertos colectivos y la Unión Europea orientadas a limitar las libertades individuales mediante mecanismos ilegítimos indirectos de control —como el uso de agencias de verificación, la presión política sobre plataformas digitales y la modulación del discurso público—, alzamos la voz en defensa de la libertad.
Recordamos que todo poder político emana de los ciudadanos y existe únicamente para proteger sus derechos naturales: la vida, la libertad y la propiedad. Entre estos derechos, la libertad de expresión constituye uno de los pilares esenciales de cualquier sociedad verdaderamente libre, recogido en la Constitución.
Cuando el gobierno sustituye la garantía de libertades por mecanismos de control, el contrato social se quiebra. Y cuando ese contrato se rompe, la legitimidad del poder se desvanece. No toleraremos la imposición de un sistema de control paternalista por parte del estado o cualquier institución delegada. El derecho a la libertad de opinión no se monitoriza, se cumple.
No es el ciudadano quien altera el orden; es el poder el que lo corrompe cuando actúa contra aquellos a quienes debe servir.
Por ello, desde Periodistas por la Verdad, afirmamos:
- Que la libertad de expresión no puede ser reinterpretada ni limitada mediante mecanismos indirectos o ambiguos. Todas las plataformas digitales están obligadas a protegerla sin excepción, y solamente puede retirarse contenido mediante orden judicial justa. Las normas de la comunidad no pueden ser mecanismos de censura en espacios de libre opinión de plataformas globales no restringidas por temáticas concretas.
- Que el uso expansivo de conceptos como los “delitos o discursos de odio” no puede convertirse en una herramienta para silenciar la disidencia legítima.
- Que ninguna estructura paralela no sometida al control democrático debe condicionar el flujo de información ni el debate público. El estado, instituciones o periodistas no están para hacer de figuras paternalistas.
Hacemos un llamamiento a la resistencia cívica, pacífica y firme, basada en el ejercicio consciente de nuestros derechos. Defender la libertad no es un acto de confrontación, sino de responsabilidad.
Instamos a los ciudadanos a exigir el cumplimiento efectivo del derecho constitucional a la libertad de opinión y expresión en todos los espacios digitales.
Si la censura aumentará, llamamos a diversificar canales de comunicación, apoyando plataformas alternativas que garanticen mayor autonomía y menor control. Por mucho que quieran censurarnos, no lo conseguirán.
La historia demuestra que las libertades no se pierden de forma abrupta, sino mediante pequeñas concesiones que, acumuladas, terminan por erosionarlas. No esperemos apoyos de partidos politicos, depende de cada uno de nosotros. Por ello, es necesario estar unidos. Pueden contra unos pocos, pero no contra todos nosotros.
“Cada uno de vosotros es importante. Sois la Resistencia.”
