Experiencias de casos de sospecha de reacción adversa a vacunas covid19: casos en la clínica.

Este artículo fue publicado originariamente por https://www.nogracias.org/. Lea el original.

Ocho relatos presentados por profesionales clínicos y comentados por Juan Erviti en una sesión virtual celebrada el 23 de mayo de 2023.

Trombosis arteria central retina

Derrame cerebral

Taquicardia supraventricular

Creutzfeldt-Jacob

Ictus isquémico

Granulomatosis con poliangeitis

Linfoma de alto grado

Miocarditis

Grabación, con las apostillas de Juan Erviti, en:

https://covid19evidencias.com/doku.php?id=material_audiovisual#clinicos_hablan

Esta charla se engloba en un conjunto que pretende ayudar a pensar en torno a la respuesta a la pandemia covd19. Se organizan y sostienen con independencia de industrias e instituciones, con aportaciones de participantes en el Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP) “Del Estado de Alarma al Estado de Solidaridad” (#siapcovid19) y del repositorio www.covid19evidencias.com

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y la Unión Europea promueven la declaración de sospecha de efectos adversos a medicamentos. La comunicación de la sospecha (no se precisa certeza, basta sospecha, ya hay mecanismos para identificar la asociación causal, si existiera).
El profesionalismo, la ciencia, la ética y el compromiso social obligan deontológicamente a declarar las sospechas de reacciones adversas a las vacunas covid19 (y a otras vacunas y a todo medicamento).
https://www.aemps.gob.es/medicamentos-de-uso-humano/farmacovigilancia-de-medicamentos-de-uso-humano/notificacion-de-sospechas-de-reacciones-adversas-a-medicamentos-ram-de-uso-humano/notificasospechas-ram-profsanitarios/

Trombosis arteria central de la retina. Sospecha reacción adversa vacuna covid19

Paciente mujer de 75 años, como único antecedente de interés, hipertensión HTA bien controlada con Losartan. Índice de masa corporal IMC: 30. Sin antecedentes oftalmológicos ni personales ni familiares.

En cada dosis de la vacuna covid19, ha tenido crisis hipertensivas de resolución tórpida, a las 24-28 horas de cada vacuna, desde la primera.

En la tercera vacuna, asociado a la crisis hipertensiva, a las 48 horas de la vacuna, episodio de amaurosis fugax que no consulta porque se resuelve en pocas horas. A lo largo de un mes, observa que con el ojo derecho empieza a ver peor (hasta entonces tenía una vista perfecta, apenas necesitando gafas de presbicia para leer o enhebrar agujas), motivo por el que consulta telefónicamente con su hija médica, que le aconseja acudir a un oftalmólogo sin más dilación.

El oftalmólogo confirma degeneración macular de la retina, que en un principio asocia a la edad, pero con las pruebas sucesivas se objetivan signos de trombosis de arteria central de la retina, con posterior resolución de la misma, pero que ha dejado como complicación posterior, una degeneración macular húmeda. El oftalmólogo confirma que dicha trombosis puede ser secundaria a la vacunación, pero que «no lo puede poner en la historia porque no está seguro».

La paciente, tras consultar a su hija médica, no se ha puesto la cuarta vacuna, a pesar de la insistencia de su médica de cabecera y de la enfermera de su centro de salud. En el momento actual sigue sufriendo crisis hipertensivas cada cierto tiempo, que se controlan con diuréticos, y que tampoco padecía previamente a la vacunación. Tras varios tratamientos intraoculares, la degeneración se ha detenido pero la pérdida de visión persiste. El oftalmólogo la revisa cada seis meses. Una mujer absolutamente autónoma, que conducía habitualmente para visitar a sus hijas que viven lejos, ha quedado confinada en su casa al perder cerca del 90% de su visión en un ojo, perdiendo la visión de profundidad. Al vivir en un pueblo de la Sierra de Albacete, sin apenas transporte público, ésta tampoco es una opción para ella. Ya sabemos que cualquier pérdida de autonomía es peor en la España vaciada.

La paciente es mi madre, yo fui la que prácticamente la «obligó» a ir al oftalmólogo, y la que ha refrendado su decisión de no vacunarse de nuevo. Yo fui la que sugirió al oftalmólogo que podía ser un efecto secundario de la vacuna. Y yo fui la que registró el efecto adverso en su nombre… porque el oftalmólogo insistía en que «no se podía estar seguro».

Derrame cerebral. Sospecha reacción adversa vacuna covid19

El caso a comentar es una de mis amigas de toda la vida:

Mujer de 33 años, española, desde hace unos 4 años vive fuera de España (en la UE) porque aquí no encontraba trabajo (profesora de infantil con especialización en niños con necesidades especiales). Sin hábitos tóxicos de interés. Realiza deporte de forma continuada en gimnasio.

Antecedenetes personales: Síndrome Wyburn-Mason (malformaciones arteriovenosas del maxilar, la retina, el nervio óptico, el tálamo, el hipotálamo y la corteza cerebral). Pequeño derrame cerebral autolimitado hace más de 15 años sin recidivas. En tratamiento desde hace 7 años con zebinix con indicación para migrañas.

En agosto de 2021 decide administrarse primera dosis de vacuna covid19 de Pfizer para evitar tener que pagar PCR cada vez que quiere acceder a locales de ocio o usar transporte aéreo.

A los 4 días de la administración estando en el gimnasio presenta fuerte dolor de cabeza más episodio de vómito. Vuelve a casa para ver si cesa solo, continúa dos días con fuerte malestar que no pasa.

Solicita cita con su médica de cabecera que le dice “esto seguramente esté debido a la vacuna, pero nadie te lo va a decir, lo más fácil va a ser que hables con tu neurólogo de España”. Le hace volante de derivación a urgencias donde, pasadas 4 horas, siguen sin atenderle. Se marcha a casa y al día siguiente, con peor estado, acude de nuevo al servicio de urgencias. Tras 7h de espera le hacen scanner TAC donde se observa derrame cerebral e ingresa directamente.

Permanece ingresada 10 días, le realizan analíticas de sangre diarias y tto paracetamol+ ibuprofeno. Al alta no se realizan pruebas diagnósticas y se entiende que el derrame se ha reabsorbido.

Durante hospitalización sin posibilidad de ver a su familia y amigos por cumplimiento de protocolo covid. Supone un impacto psicológico importante, añadiendo la barrera idiomática (lenguaje técnico sanitario).

Tras este episodio se ha recuperado sin secuelas y está haciendo vida normal. No recibió segunda dosis. Como amiga, cuando me enteré informé de riesgos de seguir administrando dosis y puse en contacto con otro profesional sanitario para valorar caso y exención de segunda dosis.

No ha recibido más dosis.

No se ha notificado al sistema de farmacovigilancia.

Taquicardia supraventricular. Sospecha de reacción adversa a vacuna covid19

Mujer de 59 años, compañera de trabajo, enfermera.

Refiere haber enfermado de covid en marzo de 2020. Desde ese momento, y durante casi un año, ha estado padeciendo distinta sintomatología que achaca a covid: mareos tipo vértigo, caída de pelo, taquicardia, cansancio, anosmia.

En julio de 2021 recibe primera y única dosis de una de las vacunas. Y comenzó la sintomatología descrita a repetirse. Fue a su médico de cabecera y solicitó Holter con diagnóstico. Se diagnostica una taquicardia supraventricular.

El médico le comenta que le está pasando a más pacientes que teniendo anticuerpos se han vacunado. Después de ello, estando en su puesto de trabajo sufre un episodio de mareo, con sensación de morirse, flojera de piernas. Es llevada a urgencias y monitorizada. El episodio revierte espontáneamente. Hasta ese momento no había tenido episodio de igual intensidad.

Comienza tratamiento con betabloqueantes.

Desde la administración de la dosis de la vacuna  persiste disnea, dificultad para subir escaleras, dolor muscular. Se realiza resonancia magnética nuclear, RMN y se diagnostica atrofia glútea y de los músculos de las piernas. Antes de ello sí podía subir escaleras, sin dolor y sin fatigarse. Lo que le dificulta ahora para llevar una vida normal.

Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob esporádica. Sospecha de reacción adversa a vacuna covid19

Basado en: Sporadic Creutzfeldt-Jakob Disease After Receiving the Second Dose of Pfizer-BioNTech COVID-19 Vaccine

https://scholarlycommons.hcahealthcare.com/cgi/viewcontent.cgi?article=1420&context=internal-medicine

En su día revisé el manuscrito para publicación en la revista BMJ Case Reports y recomendé su publicación

Mujer de 64 años con antecedentes de depresión y ansiedad.

Tras vacunarse covid19 (Pfizer), segunda dosis, a la semana comenzó bruscamente con un cuadro de pérdida de memoria, cambio de conducta, cefalea y trastornos de la marcha

A la exploración en urgencias ansiedad y preocupación por su estado, con análisis generales normales, en la resonancia magnética nuclear RMM, retracción cortical en lóbulos frontales, parietales y occipitales, y en la punción lumbar positivo para priones (real-time quaking-induced conversion (rt-quic) test) y proteína tau, 39.000 pg/ml (normal de 0 a 1.100)

Ingresada la paciente se deterioró rápida y progresivamente hasta la muerte, con síntomas piramidales y extrapiramidales y mutismo acinético.

La autopsia confirmó el diagnóstico de Creutzfeldt-Jakob.

La familia se quejó de que nadie hubiera advertido a la paciente de los posibles efectos adversos de la vacuna, y de las consecuencias, pues pasó de llevar una vida autónoma y fructífera a morir con una terrible enfermedad.

Ictus isquémico. Sospecha de efecto adverso de vacuna covid19

Mujer nacida en 1967, casada y con dos hijos de 30 y 24 años.

Trabajaba de gerocultora en una residencia de ancianos de gestión privada, donde cuidaba personas mayores de una comunidad religiosa. Por este motivo tuvo mayor presión para vacunarse.

Fumadora, con sobrepeso e hipercolesterolemia sin medicación.

Vacunada de las tres primeras dosis de la vacuna covid19. La última dosis fue inoculada a finales de enero 23 y el 22.2.23 ingresa en urgencias con diagnóstico de ictus isquémico carotideo izquierdo aterotrombótico.

Le dan el alta el 7.3.22 con una mejoría en el lenguaje siendo capaz de entender ordenes sencillas, hemiparestesia derecha con predominio facio branquial y con sedación.

Comienza rehabilitación y tratamiento con Adiro 100 (0.0.1) y Atorvastatina 60mg (0.0.1). Actualmente, le han retirado el Adiro 100.

Tras el alta médica, en el hospital les recomiendan ingresarla en un centro de larga duración, pero la familia opta por instalarla en la planta baja de la casa y cuidar de ella por turnos.

Esta encamada y necesita ayuda para lavarse, comer, no camina y empieza la rehabilitación a los dos meses del alta por falta de plaza en el centro que le toca.

La familia empieza a hacer ejercicios y masajes con ella según indicaciones de los profesionales sanitarios. Venia la ambulancia a recogerla y a dejarla, los primeros días iba en camilla, pero poco a poco empezó a dar pasitos hasta coger el bastón y empezar a caminar a los tres meses.

Seguía usando braga pañal , luego solo utilizaba pañal de noche y e los ocho o nueve meses lograron retirarle el pañal. En casa, la familia se ha adaptado a la nueva situación y la pareja está pendiente de prejubilarse para poder dedicarle más tiempo a Salud. Quieren contratar un fisioterapeuta que acude a domicilio para seguir mejorando el estado de Salud.

Su pareja me comenta que se encuentra muy indignado e impotente con los profesionales sanitarios que han tratado a su mujer. Le dan evasivas y ni comentan que haya podido ser un efecto adverso de la vacuna. Lo asocian al tabaquismo, hipercolesterolemia y obesidad.

Es clienta habitual de la farmacia, aunque no hemos mantenido contacto estrecho con ella hasta este momento. Hemos intentado notificar la sospecha de reacción adversa a la vacuna sin éxito por no disponer de la marca y lote de la vacuna. Quedamos a la espera de recibir dicha información para notificarlo correctamente.

Granulomatosis con poliangeítis (GPA) y parálisis facial. Sospecha de reacción adversa a vacuna covid19

Basado en: Case report: Granulomatosis with polyangiitis (GPA) and facial paralysis after Covid-19 vaccination

https://authors.elsevier.com/a/1h2Ub5t58%7EBC

Mujer de 48 años, sana, sin antecedentes de interés.

En junio de 2021 se vacuna por primera vez con Moderna y a las dos semanas desarrolla un cuadro de cefalea, dolor de garganta y molestias en el oído izquierdo. Tras la segunda dosis, otitis media y pérdida de audición izquierda, y posteriormente parálisis facial izquierda todo lo cual requiere atención por otorrinolaringología. En los análisis incremento de leucocitos y positivo c-PR3-ANCA (anticuerpo anticitoplásmico).

Por ello es derivada a reumatología en noviembre de 2021, donde diagnostican granulomatosis con polianeitis y descubren un nódulo en lóbulo superior del pulmón derecho. En febrero de 2022 tiene un cuadro de hemoptisis que requiere ingreso, y en la broncoscopia se diagnostica la destrucción del nódulo pulmonar.

Se pone la tercera dosis de la vacuna en marzo de 2022 y desarrolla un nódulo necrotizado nasal.

En el curso del cuadro post-vacunal ha sido tratada con corticoides, antibióticos, analgésicos, inhibidores de la bomba de protones, alendronato, pregabalina, retuximab.

Persiste disnea y sordera.

Linfoma de alto grado. Sospecha de reacción adversa a vacuna covid19.

ANTECEDENTES PERSONALES:

Paciente mujer de 54 años. Sin alergias medicamentosas documentadas. Sin hábitos tóxicos.

Administrativa de profesión . Antecedente de Insuficiencia venosa crónica.

Antecedentes obstétricos: Menarquia a los 11 años. Menopausia a los 50 años. Fórmula obstétrica: 2/0/0/2 (eutócicos) . No ha realizado nunca cribado citológico ni mamográfico.

Recibió vacunación con Janssen (Junio 2021) y Comirnaty (Nov 2021).

No sigue tratamiento crónico farmacológico.

PROCESO ACTUAL:

Paciente remitida a Urgencias desde domicilio por su MAP (31/01/2022). Consulta por cuadro de 4 días de evolución de edema y calor desde raíz de muslo de extremidad inferior izquierda, que se extiende a abdomen, asociado a impotencia funcional, acompañado de sensación de masa móvil abdominal y anuria en las últimas 48 horas.

Refiere además ulcera cutánea en pierna izda progresiva, indolora, de 1 mes de evolución, que ha curado en domicilio sin llegar a consultar a profesional sanitario.

Niega fiebre en domicilio. Hiporexia reciente con rechazo de la comida. No nauseas, vómitos ni pirosis, ritmo deposicional normal sin cambios.

Climaterio a los 50 años, sin metrorragias posteriores. Niega síntomas en la esfera

cardiorrespiratoria.

A la exploración física destaca edema de pared abdominal en FII y flanco izquierdo, masa dura en hipogastrio que sobrepasa hasta mesogastrio y FII, no dolorosoa, no movil, sin signos de peritonismo . La extremidad inferior izquierda: edema gereralizado desde raiz de muslo con calor local y fóvea, úlcera de 15×10 cm en extremidad inferior izquierda, en región pretibial media, no exudativa, con escaso esfacelo y sin signos locales de infección. Signos de insuficiencia venosa crónica.

Se realiza TC abdominal con los siguientes hallazgos: A nivel abdominal se aprecia un gran conglomerado adenopático retroperitoneal que engloba estructuras vasculares retroperitoneales y una extensión aproximada de 13 x 9 cm en el plano axial. Presenta importante componente necrótico. También hay adenopatías patológicas en cadenas inguinales, iliacas y mesentéricas. Hidronefrosis bilateral. Vesícula biliar muy distendida, sin aparente engrosamiento parietal. Porta permeable. Esplenomegalia de 14 cm. Líquido libre abdominal en gotiera parieto-cólica derecha. No hay neumoperitoneo. No hay claras colecciones. Extenso edema de tejido celular subcutáneo y de planos grasos interviscerales.

Con esos hallazgos ingresa en Medicina Interna con diagnóstico de masa retroperitoneal localizada en el lado izquierdo, de probable origen ginecológico. Además, diagnóstico de ureterohidronefrosis bilateral con insuficiencia renal aguda secundaria, tratada mediante nefrostomías percutáneas por parte de Radiología Intervencionista tras valoración por Urología. Úlcera cutánea en región pretibial izquierda con datos de infección, por lo que se inció antibioterapia empírica con ceftriaxona+clindamicina.

En los días siguientes se solicita RM pelvica, interconsulta a radiologia intervencionista para biopsia de adenopatia e interconsulta a ginecología para planteamiento terapeútico precoz.

El 02/02/2022 se realiza biopsia con aguja gruesa del conglomerado-masa abdominal y RMN pélvica.

El 05/02/2022 presenta episodio de hemorragia digestiva alta tratada con perfusión de omeprazol.

Diagnóstico de LINFOMA NO HODGKIN B DIFUSO DE CELULAS GRANDES (informe oral A. Patológica 8/02/2022).

El 08/02/2022: Traslado a planta de hematología para finalizar estadiaje (PET-TAC realizado el 10/02/2022) e inicio de tratamiento quimioterápico: R-CHOP y rituximab.

El 14/02/2022 avisan a UCI por hipotensión, oligoanuria, acidosis metabólica.

Ingresa con sospecha de shock séptico en paciente inmunodeprimida. Se toman muestras para cultivo se inicia terapia empírica con Meropenem, Linezolid, cotrimoxazol y anidulafungina. Se administra expansión plasmática con cristaloides y albúmina y se inicia soporte vasoactivo.

Rápida evolución a shock refractario con disfunción multiorgánica (fallo hematológico, renal, cardiovascular, hepático, neurológico).

La paciente fallece a las pocas horas del ingreso.

Se recibieron hemocultivos positivos para ACHROMOBACTER XYLOSOXIDANS.

CONSIDERACIONES AL CASO:

Ningún médico reseñó el antecedente de vacunación anticovid reciente hasta el ingreso en UCI.

Ni la paciente, ni los médicos que atendieron pusieron en relación temporal la vacunación con la rápida evolución de su enfermedad.

A destacar la rápida evolución del linfoma (1 mes desde el inicio de los síntomas). Coincidencia temporal con Comirnaty.

El caso fue notificado como posible efecto adverso a través de www.notificaram.es (NR 57017).

Miocarditis. Sospecha de reacción adversa a vacuna covid19

Varón de 30 años sin ningún antecedente personal de interés. Se dedica al mundo de la enseñanza, es profesor en activo Es el mejor amigo del hijo de mi compañera.

Recibe primera dosis de vacuna covid, sin incidencias. Tras la administración de la segunda dosis comienza a los tres días con sensación de malestar que va empeorando. No tiene fuerza, muy desganado, con dificultad para respirar… Por lo que, ante el empeoramiento, decide ir a urgencias y es hospitalizado.

Tras la realización de pruebas diagnósticas se diagnostica miocarditis. Recibe tratamiento y evoluciona favorablemente regresando a su casa.

En el momento actual refiere sentirse recuperado pero con incertidumbre porque el cardiólogo no ha dado de alta el caso, de modo que tiene muchas dudas al respecto.

Para el afectado y entorno cercano el caso ha supuesto un shock por el temor a la muerte y la incertidumbre del proceso.