Raimundo Martí y la traducción el Talmud

Ha sido llamado “el mejor ebraizzante el cristiano de la Edad Media” , no solo porque tenía un profundo conocimiento de la cultura y la lengua hebrea, sino también porque era el intérprete, el más significativo del cambio en la disputa entre el judaísmo y el cristianismo, que tuvo lugar durante el siglo XIII, después de que los cristianos comenzaron a utilizar dependiendo de un antiguo Testamento antijudío en su texto hebreo original, su Traducciones arameas (I targumim) y literatura rabínica Raimondo Martí, también conocido como Raimondo Martini o Ramon Martí (Subirats, circa 1215-Barcelona, circa 1285), fue un importante fraile dominico e intelectual catalán que vivió en la Edad Media.

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Martí nació en la segunda década del siglo XIII en el pueblo de Subirats, en Cataluña, a unos treinta kilómetros al oeste de Barcelona. Algunos han pensado en su origen como una familia judía o incluso en su ser un convers

 

Raimundo Martí, fraile dominico catalán, fue un destacado teólogo y orientalista, se dedicó desde 1250, por indicación de su Orden, al estudio de las lenguas orientales. El rey Jaime I de Aragón lo incluyó (en 1264) en la comisión encargada de investigar los textos religiosos del judaísmo en el contexto de la denuncia hecha en Francia por el converso Nicolás Donin, en 1240*.

En su obra principal, “Pugio fidei Christianae” (1278), escrita en latín y hebreo, recurre a las escrituras hebreas y a antiguos escritos rabínicos para probar la verdad del cristianismo contra los judíos. En su Capistrum Judaeorum, se encargó de las traducciones del libro sagrado del Talmud desde el hebreo, y descubrió las blasfemias y el odio que los judíos manifestaban hacia los cristianos en sus escrituras sagradas lo que invitaría a los hebreos a dañar la salud del pueblo cristiano como parte de su redención.

En Directorium se ocupa específicamente de los judíos en su Segunda Parte titulada “Los errores de los judíos”. El primer error es que los hebreos sólo aceptan el Pentateuco, los libros de los Reyes y los Profetas, del Antiguo Testamento y no reconocen el Nuevo, por lo cual sólo aceptan la circuncisión y ninguno de los sacramentos de la Iglesia. El segundo error es creer que Jesucristo sólo fue un hombre y profeta engañoso, que de modo blasfemo y dañoso se consideró el Cristo o Mesías prometido, y no reconocer que ya ha venido. En tercer lugar se consideran justificados sólo por la vieja ley, no reconociendo que -como dice el Apóstol Pedro- sólo se ha dado a los hombres bajo el cielo, un nombre [Jesús el Cristo] por el cual puedan ser salvados.

*Donin denunció ante el papa Gregorio IX treinta y cinco artículos del Talmud como blasfemos desde el punto de vista cristiano, La comisión real concluyó que los libros debían quemarse. En 1242 fueron llevadas al fuego veinticuatro carretadas, con unos doce mil libros, muchos de los cuales no serían el Talmud, sino cualquier otra literatura en hebreo